Aug 9, 2014

27 Club

I love to hear about the 27 Club and all of those successful people that offed themselves barely before making it after a quarter of a century. I do, it teaches you a pretty fucking interesting lesson.

Let's take for example a guy like Philip Seymour Hoffman. He's the dead proof that you may have an Academy Award, millions of dollars, fans, the respect of your peers, a family and you still want to sit in a bathtub and shoot some H up your arms until you fucking die.

You want to find happiness? Cool, take a post it, write happiness on it and stick it to your forehead. Remember to write it backwards so you can read it properly when you look yourself in the mirror looking for an answer. That's where it is, in your fucking head. Don't lose it.

Aug 4, 2014

Feelings

Feelings, feelings are everywhere, man. But the mutual stuff? Now, that’s a rarity. 

Feelings are stronger when they go both ways. That goes for love, fear, pain and hatred. Do you know what raw hate is? War. And a war needs two sides. And pain, pain is only real when people hurt each other, that’s when it burns the most. 

As for love, I don’t think it’s real at all. I don’t think it even exists, because when you really love something, it just hurts.

Aug 2, 2014

Places

Wherever we were,
and wherever we went to together,
in every room, every street, every square, every beach,
I’d look around and try to find someone more beautiful than you.

I failed every time.

Jun 2, 2014

The Color of Film

Often times I've been asked if I've ever felt regret for understanding film. Whether I've ever wanted to forget what I know and recover my ingenuity, my innocence regarding films. As if after studying so much about it now I find myself as a kid watching a magic trick knowing how it's done.

The answer is no.

Color is light, and the human eye is only aware of a fraction of its spectrum. There are colors that your eyes can't see. Now imagine a painting, and suppose you could refine your sight to see a wider range of colors. You will never be able to see this painting as it was before. Now, you could either spend your time thinking about how this painting has changed forever and how different your vision is now from how it once was, or you could contemplate the new colors in the canvas. Even more, imagine the artist can see the same colors as you and he drew specific lines he thought no one else was ever going to see. That's what a filmmaker feels when watching a screen.

It may feel like a sacrifice for in this treshold of light we find imperfections and mistakes no one was supposed to see. But being able to see the humanity of something isn't a sacrifice, it's a privilege. For it shows that it's real, shows that someone poured his time and soul into it. And when it comes to art, that's what matters.

Apr 2, 2014

Julius Coconut


Existe un debate de apropiación del discurso de los podres y la condescendencia de otros estratos sociales como base de un discurso opositor. Se habla de figuras como Julio Coco tomando relevancia y la eterna promesa de los barrios saliendo a la calle. Con ella la excusa de la glorificación de la figura típica del chico humilde, negro y pobre que ya no cree en este gobierno, como si así se evidenciara que a este gobierno no lo apoya nada. Como si un estado democrático se estableciera únicamente con votos, la otra gran mentira.

Y es así como la clase media visita un discurso que no necesita, porque sus problemas son igual de válidos que aquellos de la gente en los barrios simplemente porque son suyos. Si hay un problema es de forma no de fondo.

Voy a dejarles algo claro, ustedes pueden protestar por la causa que quieran: apoyo al matrimonio gay, el aborto, Internet gratis, agua potable, acabar con la Malaria. Y no tienen ni que ser maricos, abortar, tener sed o no tener real para pagar ABA para luchar por aquello que piensan es justo.

Tu discurso no deja de tener validez por no haberlo vivido mientras entiendas el problema, sus soluciones, cómo te afecta o afectará y te sientas identificado. Esto se llama educación.

Un gobierno no es para resolverte los problemas a ti nada más sino para representarte y actuar bajo tu aprobación. Y lo que no entiende el chavismo -ni ningún gobierno autoritario- es que tiene que rendirle cuentas y representar a todo el mundo, incluso a los que no le votaron.

El hecho de vivir estos problemas te hace una víctima y como víctima existe un plano personal que hace tu lucha claramente comprensible, pero no más. Pero si no eres una víctima, es tu responsabilidad como ciudadano de un estado democrático de exigir no solo los derechos que tienes sino los derechos de los demás y que sean respetados. Porque si algo hay que exigir es justicia por encima dentro de todas las cosas.

Esperar que los barrios resuelvan tus problemas cuando no tienen dinero, educación o discurso, es surreal, irresponsable, facilista, reaccionario y parte del problema de representación de la oposición venezolana actual.

Y sin más, anuncio mi postulación como candidato presidencial de la República Bolivariana de Venezuela, panas.

Buenochao!

Mar 4, 2014

Chanceo en Tiempos de Explosión Social

Es interesante cómo todo en la mente del hombre se reduce inevitablemente a sexo independientemente de las consecuencias. Yo tengo la teoría social que tan pronto conoces a una mujer todo hombre hace el juicio infinitesimalmente rápido de si quisiera acostarse con ella -eso o al menos que te mame el güevo- y luego procede con el protocolo correspondiente. No solo cuando la conoce, cuando la ve. Cuando un hombre ve un video de una multitud, antes de evaluar cualquier circunstancia, trata de observar alguna mujer con la que quisiera revolcarse y luego es que aprecia el contexto.

Esto no solo ocurre a lo lejos, ocurre en medio de explosiones sociales y las llamadas guarimbas. Estamos ahí armando peo, quemando cauchos, con nuestras pancartas, trancando la vía y esperando que lleguen los motorizados cuando si se te cruza una catira vas a querer al menos entablar un poco de diálogo. Coronar su número. Ya tienes la entrada: “Qué cagada Maduro, flaca”, diría yo.

Hace poco hubo una manifestación en Barcelona y un pana coronó un culito en medio de todo ese peo. Salieron y a la segunda cita ya estaba taladrando. Luego la jeva le dijo que sufría de depresión y él por no meterse en ese paquete le dijo que las cosas no podían continuar, que estaba agobiado con toda la situación del país. Igual se quedó en el grupo de Whatsapp que se formó para tumbar al tirano y que como todo buen grupo de venezolanos convergió en parrilla. El 12-F le permitió un polvo criollo libre de remordimientos mientras el país se viene abajo. 

El sexo te permite tomarte una pausa para apreciar lo sádico que sería agarrarse a María Corina Machado, una mujer hecha y derecha. Una MILF, vamos. Una de esas jevas que si se llega a tu lado en una marcha te metes la camisa por dentro para que no te vea la pinta de mamarracho y le diriges un par de palabras con esa retórica libre de lugares comunes plantados por el oficialismo. 
Sólido ahí el pana. Dígalo.
Maria Corina tiene un lenguaje reaccionario desde el 2002 pero ahí estás tú, viendo a ver si suelta una sonrisa, una vaina. Luego vienen los chavistas y ponen unas fotos en traje de baño en un yate de la jeva, y uno ahí infartado. Dígame las fotos con Lilian Tintori: sudor frío esa vaina.

Acércate un poco más, mi amor.
Y luego la facilidad con la que uno trata de olvidarse de los defectos de una jeva y colar un poco de comprensión si está buena. Vemos las fotos de la hija de Diosdado y buscamos de vernos reflejados, de entender que Diosdado es su padre sin importar lo hijo de puta que sea. Ella tiene que amarlo, y capaz amarlo a uno si se da la oportunidad.

El otro día me dijeron que la líder del Movimiento Estudiantil Chileno, Camila Vallejo, había desestimado los conflictos en Venezuela. Luego vi su foto y no lo podía creer: estaba buena. Algo tenía que estar mal. Ahí estaba yo, leyéndome sus declaraciones para buscar entre líneas el porqué cuando si la jeva fuera gorda estaría pasando de largo del tema. Pero algún motivo tenía que tener esta carita linda de ideas confundidas. Cero rough sex la vaina, de paso, la caraja se ve súper dulce y depinga.

Ven y yo te explico que si durante una cena -una vaina- todo el conflicto socio-político, mami.
Y así vamos, chanceando por el mundo. La naturaleza siempre por encima de la política.
Patria, socialismo o… háblame, flaca. ¿Pendiente de un café o unas cocadas por Macaracuay? Yo invito.
Re-la-ja-do.

Feb 26, 2014

Apología a la Violencia

Foto de Leonardo Ramírez

Mucha gente habla de la violencia como si estuviera por encima de ella. De hecho, las personas tienden a encasillar la violencia y dividirla en tipos. Jerarquizan la idea de violencia dentro del contexto en el cual se comete.

El desprecio a la violencia suele ser en sí mismo un mecanismo de defensa. Puedes despreciar la violencia, pero negar su capacidad de resolver problemas es un error que muchos pacifistas han pagado con su libertad a lo largo de la historia. Negar esto es una muestra de desconocimiento muy grande sobre la violencia y la historia.

Luego está la difusa línea que la gente se crea dentro de su desprecio entre la justificación y la comprensión. Nuestra generación vive en la arrogancia de sentirse superior a cosas obvias como la violencia, la corrupción o la ignorancia. La verdad es que comprender el origen de algo no es una apología o una muestra de apoyo. No tiene pérdida entender de dónde vino el fuego en el que arden las ascuas.

Regocijarse en el descontrol de una horda es burlarse del vaivén de una ola. Es caer en discusiones obvias que siempre se pueden ganar. La violencia existe dentro de sí misma. Las personas no son violentas, realizan actos violentos. La violencia es un recurso, para los más pacifistas es el último recurso y para los más idealistas no es un recurso en lo absoluto.

Dentro de la tragedia que representa, la violencia es un recurso que a lo largo de los siglos ha mostrado mucha resolución y la seguirá mostrando por encima de muchos valores más dignos. Las veces en las que la violencia se ha mostrado incapaz, ha sido cuando no se ha aplicado suficiente.

Al final, la violencia no es ajena a la historia, ni a nuestra naturaleza y a nuestra supervivencia. La violencia es -y siempre será- una situación de la que escapamos hasta que aquello que consideramos más importante está en peligro o al alcance. Todo hombre vive por algo, y aquello por lo que merece la pena vivir, merecerá la pena matar y morir por ello en alguna medida. Pensar lo contrario es considerar que no hay límite a la paciencia humana. Y si algo le ha faltado a la humanidad ha sido precisamente eso: paciencia.

No es tanto que la gente no tenga problema en morir, es que tiene un mayor problema con vivir con la rodilla en la tierra.

Feb 9, 2014

Where The Cool Kids Are

Hay un punto en la vida que la gente te dice lo que tienes que hacer, cómo comportarte y demás. Luego está el punto donde decides hacer exactamente lo opuesto. En el proceso terminas haciendo lo que te dicen de todas formas. Formas parte de la contracultura.

Todos pasamos por etapas y generamos prejuicios sobre la forma de  vid de todo el mundo. Durante unas épocas tenemos que ir a discotecas, luego tenemos que dejar de ir a discotecas y luego tenemos que comenzar a viajar como dementes. Y es ahí donde caemos en el nuevo ciclo infinito de la popularidad.

Pasamos de criticar a los que van a discotecas a volvernos los elitistas del entretenimiento. Exigimos a la gente que viaje visitando museos, que atiendan a eventos culturales y que de alguna forma compensen las neuronas que mataron con alcohol en sus 20s mediante aburrimiento infinito y los espacios contemplativos de paises sobre los que no conocen una mierda.

No caigamos en el Reductio Ad Hitlerum de hablar de la palabra balance. Me pregunto en qué década de mi vida estará perfectamente aceptado pasar todo el puto fin de semana viendo películas y jugando videojuegos sin hacer pensar a mis amigos que estoy desperdiciando mi vida por no montarme en un tren a Figueres a visitar el Museo de Dalí.

Quedarte en tu casa un viernes por la noche en un maratón de películas de David Lynch no tiene nada de malo así lo hagas solo, con tu pareja o con Will Smith. Así como tampoco lo tiene no viajar a Tailandia para hacer turismo espiritual con monjes y tomarse fotos con tigres si es lo que crees que te hará feliz. No todo el mundo haya la felicidad en un atardecer sobre los Himalayas, algunos la hayan en un iPad de última generación que les permitirá comunicarse mejor con sus familiares, ver películas, leer o simplemente perder el tiempo jugando con una simulación física de pajaritos.

La verdad es que todo lo que hagas para ser feliz es válido mientras no te hagas daño tú, a los demás y no lo hagas simplemente para impresionar a todo el mundo. Y no es una cuestión de aislarse, porque si haces algo que te hace feliz la gente vendrá. No sé cómo, pero llegan. Y nunca vas a ser feliz hasta que lo compartas con los demás, tal como dice Meteoro en aquella película de Sean Penn.

Así que la próxima vez que monten una foto en la playa con las nubes raspando el horizonte, las sombras largas en la arena, el sonido de las olas quebrando contra la roca y una botella de cerveza ocupando el 75% de la foto, sepan que mi vaso de  toddy contiene el mismo tipo de felicidad que todo su imaginario playero. Al final, la endorfina es la misma.

El dinero tal vez no compra la felicidad, pero es más fácil secarse las lágrimas si sacas la cabeza por la ventana del Ferrari. No crean que porque su felicidad sale más barato son mejores personas. Solo que pueden darse el lujo de ser felices con un sueldo de mierda mientras tengan salud.

Go now. Live your life as you may. You have but one.


Buenochao.

Feb 4, 2014

Chanceo Digital

Un amigo recientemente me dijo que tenía una cita. Le pregunté de dónde coño había sacado una cita espontáneamente. "De Internet," me dijo. Bien, eso resultó sospechoso, pues uno conoce gente en Internet todo el tiempo, pero de una forma u otra se ve venir. Hoy en día compartimos círculos sociales, tenemos amigos en común y la red permit meter las narices en todos lados. Sin embargo mi instinto detectivesco kicked in y le pregunté con más detenimiento.

Me comentó sobre Tinder, un app donde básicamente ves fotos de chicas/chicos y las descartas si no están suficientemente buenas o le das like si te parecen interesante. Vaya mierda.

Yo no sé bien lo que es un cuadro depresivo, pero no creo haber estado los pasados meses en un cuadro de felicidad. Me recomendó que lo considerara como una opción para conocer gente. Yo nunca he tenido problemas para conocer chicas, pero sí puedo decir que no soy la persona con más autoconfianza del planeta o la más atractiva y mi mejor asset es mi capacidad de decir cosas interesanes y honestas por unos 25 minutos. Dicho eso, tengo suficiente orgullo como para que la idea de tener mi foto siendo aventada por una pantalla me parezca indignante, y de la misma forma tengo suficiente empatía humana como para sentirme mal por aventar la foto de una chica que no me parezca lo suficientemente atractiva porque encuentro detestable la resolución de la cámara del teléfono.

Decidí no abrirme la cuenta.

Pasaron los días y ayer estaba esperando mucho más tiempo del necesario para raparme el cabello en una barbería paquistaní. Luego de cuarenta minutos de espera entré en una situación de ladilla y exploración social. Decidí bajarme la puta aplicación. Coloqué mi foto de perfil de FB que uno de mis mejores amigos caracteriza como un bluff y me puse a ver fotos.

Al cabo de 50 fotografías descartadas sin piedad alguna llegué a la foto de una chica que conozco. Es una chica bastante atractiva que cuando la conocí mi primer pensamiento fue esta jeva pudiera dedicarse a la prostitución. La descarté. No voy a decir que tuve una revelación, esta caraja es de esas que lleva su perro en su bolso rosa. Sin embargo, tengo que aclarar que sí tuve un momento de miseria compartida que se sintió bastante bien luego de haber descartado chicas por tener demasiado ruido digital en sus fotos, estaban al lado de un hidrante, usaban bufandas demasiado anchas (Tipo... ¿en serio? Una boa constrictor de algodón, y tal) o tenían errores ortográficos en su biografía.

Luego borré mi cuenta y la aplicación. No tengo ninguna revelación profunda al respecto, solo el lamentable sabor de boca de sentirme como una basura por estar descartando gente por una foto de menos de 500px de resolución. Y el otro sabor de boca peor de saber que posiblemente no estaba equivocado en lanzar esas fotos a la mierda. Y creo que al final me consigo con otro ejemplo típico de la doble moral de nuestra generación: vamos por la vida recitando frases intensas y leyendo a Cortazar pero al final estamos posteando fotos favorecidas en Internet para que alguien decida acostarse con nosotros bajo el menor riesgo posible.

Jan 8, 2014

Mientras Tanto, en el Salón de la Justicia

Mucha gente durante los peos estudiantiles (cualquiera de ellos)  me veía feo porque yo consideraba que lo mejor que podían pensar cientos de futuros ingenieros no era trancar una vía pública. Pero ese era yo, el loquito.

Los leggins están de moda, mamita.

Venezuela sufre del fenómeno mundial que me gusta llamar Síndrome del Salón de la Justicia. En el que piensan que todo está mal porque los Superamigos no se han reunido en el Salón de la Justicia a ver videos del monstruo e idear un plan para derrotarlo en los próximos 15 minutos de programa. Y así íbamos, ingenieros de la USB a trancar la vía en lugar de planificar programas de acción social que generaran aprecio por parte de las comunidades hacia los profesores y el alumnado.

Eso marcó mi vida.  En ese proceso entendí que nada se soluciona de la noche a la mañana.

Les voy a explicar algo básico en el mundo de los términos: la función del estado es salvaguardar los intereses de la gente. La seguridad es un problema del estado. No, no está en tu cabeza y no está en la cabeza del malandro. Él no es un robot que fue enviado en moto a matar, es un disociado. La seguridad no es mi problema porque yo no soy Batman. Ni tampoco tú lo eres.

Nuestra responsabilidad como individuos no es tener una opinión acerca de la violencia o el crimen. Hay leyes, para eso están. No importa si tú opinas que matar es lo mejor del mundo. Si la ley se cumpliera, vas preso y eres reformado como ciudadano. No es una cuestión social. No es una cuestión de identidad a menos que haya una ley que lo permita por cuestiones sociales, tal como pasa con el trato a la mujer en Oriente Medio. Acá cuando se hicieron las leyes nadie dijo "matar es depinga" y se omitió el homicidio del código procesal penal.

Hay venezolanos en todos lados del mundo y ninguno está matando a nadie. Y no porque sean mejores que los malandros que mataron a Mónica Spear, a los Faddoul, a One Shot (a quien no mataron pero le pegaron un plomazo en la cabeza, así que lo pondremos en esta lista porque eso usualmente mata) o el muerto de turno que nos haga hacer absolutamente nada que no sea postear en una red social que ni siquiera tiene búsqueda histórica, sino que los sistemas legales y la justicia evitan que seas un criminal. Así funciona el mundo.

La seguridad es responsabilidad del Estado. No es responsabilidad de todos. No me jodan. ¿Qué quieren? ¿Que les caliente hallacas a los jueces y policías? Los ciudadanos pagan impuestos para ser protegidos por el estado. Eso es lo que ocurre en USA que hay suficientes impuestos para protegerse con drones. Obviamente, si todos los malandros dejaran de ser malandros no habría malandraje, Sherlock. Pero adivinen: they don't give a fuck.

La justicia no empieza por mí no comiéndome el semáforo. Empieza por mí siendo multado al comerme el semáforo. Y es un proceso que es solucionable. ¿Quieren ideas?
  • Automatizar y agilizar los procesos jurídicos.
  • Subirle el sueldo a los policías y equiparlos como es debido.
  • Invertir en educación primaria.
  • Crear más sindicatos.
  • Educar mano de obra especializada.
  • Legalizar las drogas.
  • Mejorar las prisiones.
  • Reformar a los delincuentes.
  • Legalizar el aborto.
  • Subsidiar las pastillas anticonceptivas.
  • Mejorar el transporte público.
  • Crear espacios sociales nocturnos.
  • Permitir el matrimonio gay.
  • Ofrecer becas en colegios privados.
  • Subir las horas de labor social a los estudiantes universitarios.
  • Digitalizar el aprendizaje.
  • Subsidiar la cultura.
  • Promover programas de adopción.
  • Prohibir el porte de arma.
  • Hacer el agua potable.
  • Subir los sueldos de los profesores x20.
  • UPDATE: subir la velocidad de Internet. Por favor.
Voilá. Y no estoy jodiendo, y estas políticas las puede aplicar Maduro, Capriles, Chespirito, Beck, Major Lazer o quien sea.

Lamentablemente estas no son soluciones a corto plazo. Batman no existe, y a pesar que le hayan matado a sus dos padres, la hija de Monica Spear no se va a convertir en Batman sino en una huérfana que vivirá con sus abuelos -y una herida en la pierna- sin memoria de sus padres. Tal como viene ocurriendo desde hace años y seguirá ocurriendo.

El Salón de la Justicia no existe, es un escritorio y una serie de cargos públicos que no tienen nada que ver contigo excepto al momento de votar. 

¿Quieres generar un cambio? Escoge uno de los items de esa lista y hazlo realidad. No es un problema incontrolable, son cientos de problemas totalmente controlables con suficiente REAL PLATA BILLETE, que en teoría eso es lo único que dicen que hay acá. 

¿No quieres generar un cambio? Europa es depinga.

buenochao!